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viernes, 10 de mayo de 2019

CUADRO CON FLORES SECAS. DESDE CERO...

¡Hola! ¡Cuánto tiempo! Vuelvo hoy con energía para compartir algo que tenía en la recámara a la espera de poder ser mostrado. Y es que ha sido un regalo, y no podía hacerlo público hasta entregarlo... Es este cuadro, con flores secas que tienen un significado muy especial, y un marco que elaboré siguiendo las explicaciones que en su día me dio mi padre, del que he de decir que era un gran artista.


Digo desde cero porque el marco lo he hecho yo (¡es el segundo que hago!) y las flores también las he secado yo. Así que, completo. Apelo a tu paciencia pues para explicar el proceso voy a echar mano de más fotos de las que acostumbro a poner. Vamos allá: mientras las flores las voy secando en una prensa, con papel que voy cambiando cada cierto tiempo, voy haciendo el marco. Para ello pego con cola blanca un listón de madera de balsa a la moldura.


Con la ingletadora de mano voy cortando las cuatro piezas con sus ingletes. Aquí es importante coger bien las medidas y cortar lo que queremos. Yo me suelo guiar por la medida que quiero que me quede de interior, y desde ahí, el inglete.



Lijamos bien los cortes y con ayuda de una pequeña escuadra metálica pego las cuatro piezas y ajusto para que queden escuadradas las esquinas. Sujeto todo con una cinta que ejerce presión y mantiene la posición, y lo dejo unas horas.




En los huecos que quedan relleno con pasta de madera y ya empezamos con la pintura: "cacao chocolate" en la capa de abajo y "castaño yute" la de arriba.



Tras la primera capa del tono más oscuro, paso ligeramente una vela en algunas zonas para que luego, al lijar sobre el color más claro, salga la pintura y se vea el oscuro de debajo.



Para asegurar el armazón del marco pongo sendas grapas en las esquinas con la grapadora de "tapicero".


En una tienda de bricolaje y manualidades encargué una tabla y un metacrilato para el cuadro y lo sujeté todo, con las flores ya montadas sobre una cartulina, con unas tarabillas (¡me encanta esta palabra!) y como quedaba flojo, coloqué unos trocitos de madera entre éstas y la madera trasera. He olvidado decir que las flores las pegué con adhesivo removible sobre la cartulina.


Todo el marco está barnizado con un par de capas de barniz mate. Pegamos el colgador y toda la trasera la forro con papel de embalar para darle un mejor acabado.


Y ahora sí, el marco tan significativo en su elaboración y las flores luce listo para ir a su destino definitivo. ¡Gracias por haberme leído hasta el final!

viernes, 28 de abril de 2017

CUADROS DE FLORES SECAS

¡Hola a todos un día más!
Ando bastante atareada últimamente y por eso se han espaciado mis entradas por aquí, pero el tiempo da lo que da y el día sigue teniendo 24 horas, así que es cuestión de ir haciendo las cosas poco a poco y sin dejar nada de lado.
Entre otras cosas he estado con este encargo que me hicieron hace tiempo: unos cuadros con flores secas.
Una buena amiga que está estrenando casa se encuentra en pleno proceso de decoración de la misma, buscando y creando los rincones a su gusto. Esa época a mi me encanta. Si no hay prisas ni agobios, el poder pensar despacio cómo quieres adornar, distribuir, decorar todos esos lugares que hacen de una casa un hogar en el que estar a gusto, cómodo, es una gozada.
Y en una de éstas me enseñó un pequeño cuadrito que le habían regalado que contenía una flor seca preciosa. Pero el sitio que pensó para él era demasiado grande y se le ocurrió encargarme otros cuadros a tono para completar el conjunto. ¡Emocionada y todo me quedé ante su confianza y el reto que me presentaba!

Algo que tuve claro desde el principio fue que no podía hacer cuadros iguales, ni por las molduras, ni por los colores ni por las mismas flores. Así que ante eso, mejor que tratar de imitar, le indiqué que veía mejor hacer algo claramente distinto, pero que hiciera "juego". Y a ello me puse, una vez tomadas las medidas en la pared donde quería sus cuadros. Le presenté mi idea y le gustó. Y es lo que te voy a contar aquí:


Esta vez no he hecho yo las molduras, las he encargado para poder pintarlas a mi gusto.


Con pintura a la tiza, gris de base y blanco "antiguo" por encima para lijar y decapar después.



Sobre una cartulina beige, con algo de textura, presento las flores y hojas. Por cierto, no las he secado yo (podría haberlo hecho... ya en mis días de estudiante tuve que hacer un herbario, jeje). Preferí comprarlas pensando que igual así duran más por si tienen algún tratamiento especial. Estas las encontré en la feria "Tendencias Creativas" de  Bilbao.
Para pegarlas utilicé un pegamento en spray removible. Las flores y hojas hay que manejarlas con mucho cuidado, así que también me ayudé de unas pinzas.


Sobre una madera y con un metacrilato también a medida, monto los cuadros. Aquí se ve como preparo el agujero para colocar varias tarabillas que sujeten la trasera. "Tarabillas" ¡me encanta ese nombre!
Para darle un mejor acabado forro toda la parte de atrás con papel de embalar.


¡Y este es el resultado!



En esta imagen se ve el conjunto completo: el pequeño de abajo es el que me dio como "modelo", con el que tendrían que hacer conjunto el resto, siendo, eso sí, claramente distintos, sin pretender imitarlo.
 

Ya me contarás qué te parece esta composición. Tengo ya ganas de verla en su sitio. Creo que quedará bien.
Y como el motivo principal son flores, aunque secas, me voy con esta entrada al Reto desvanero nº 22 de Rebeca (fábrica de artesanía), que va de eso, de flores. ¿vamos a ver cuántas flores primaverales hay en su desván?



Y como llega el fin de semana, me voy a cruzar el charco con los cuadros para llevarlos al Finde frugal de Marcela. ¡Vamos a ver que preciosidades han hecho las compis!

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